La solución a tus necesidades legales
  • Abogados - Delitos contra la seguridad vial

Delitos contra la seguridad vial

Dirección no encontrada
Ej: Dirección de tu casa o trabajo, García Noguera,...

Añadir pregunta

Preguntas sobre delitos contra la seguridad vial

¿Qué es delitos contra la seguridad vial?

Abogados especializados en delitos contra la Seguridad Vial: Juicios de alcoholemia y conducción temeraria.

Conducir con un nivel de alcohol en la sangre superior al permitido puede ser una sanción administrativa o tratarse como un delito penal.

Será delito penal, tal y como se recoge en el Código Penal, cuando un conductor haya ingerido alcohol o se aprecien síntomas, de “que condujera un vehículo a motor o un ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas con penas de prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses o con trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y en cualquier caso privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años".

 

Casos relacionados con delitos contra la seguridad vial

 

Recurso interpuesto por un conductor contra la sentencia que le condenaba por conducir bebido y causar imprudentemente la muerte de un peatón

Recurso interpuesto contra una sentencia de condena por conducir sin carné en vigor.

Recurso de apelación frente a una sentencia condenatoria por conducir bajo los efectos del alcohol y negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia.

Recurso de apelación frente a la condena por varios delitos contra la seguridad vial.

El conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro supone la comisión de un delito contra la seguridad vial.

Juicio por conducir sin puntos en el carné.


En caso de necesitar asesoramiento legal relacionado con los delitos de contra la seguridad vial, no dude en consultar con un abogado especializado.

 

Abogados Portaley C

914 720 424Calle Lagasca, 130, Entreplanta 28006MadridPedir cita4 star rating 2 opiniones | 5 vídeos | 2 fotos

Abogado asesoramiento Startups, Abogados - Delitos contra la seguridad vial, Abogados Delitos Propiedad Intelectual, Abogados Delitos de Daños, Abogados Delitos descubrimiento y revelación de secretos, Abogados Penal Injurias y calumnias, Delito usurpación de identidad, Penalista...

 

Especialistas en Abogados - Delitos contra la seguridad vial recomendados

 

Publicaciones sobre delitos contra la seguridad vial

Añade una publicación

  Cerrar
  Cerrar
  Cerrar

MIRIAM PARDO ARRIBAS MIRIAM
Abogada
Los delitos contra la seguridad vial en la Memoria de la Fiscalía del año 2015.

España es, según el último cómputo de víctimas realizado a nivel europeo, el quinto país en muertes relacionadas con la siniestralidad vial: 36 por cada millón de habitantes. Si bien las cifras siempre son susceptibles de ser mejoradas, durante los tres últimos años ha descendido, en términos generales, el número de muertos y heridos en nuestras carreteras. El hecho de ir dejando atrás, poco a poco, la crisis económica no es algo baladí, sobre todo teniendo en cuenta que el año 2011 supuso el fin de la escalada en siniestralidad. Desde entonces las cifras son mejores cada año, aunque no cabe relajarse.


Todas las campañas y medidas que se han adoptado en España para mejorar las circunstancias relacionadas con la circulación automovilística, incluyendo no sólo a los conductores y a los pasajeros de los vehículos a motor, sino también a los peatones y a los ciclistas, deben enmarcarse en el compromiso europeo de reducción de accidentalidad, que ya se encuentra en su segunda fase (2010-2020).


Criterios fundamentales


Si bien no se desdeña la importancia de otras medidas, la Fiscalía considera cruciales dos aspectos en la lucha por disminuir la siniestralidad vial: la unificación de criterios entre los profesionales del derecho y la educación. El uso de criterios claros y uniformes a la hora de aplicar las normas relacionadas con la circulación es un elemento esencial para los operadores jurídicos, pues sólo de esa forma se conseguirá una pretendida equidad en las resoluciones judiciales, tanto penales como civiles.


Tampoco podemos olvidar, como decíamos, la educación. La mejor manera de prevenir los accidentes de tráfico y otros incidentes es educar y concienciar a toda la población, es decir, a los usuarios de las vías. Señala la Fiscalía que hay dos grupos de riesgo especialmente sensibles: los menores y los ancianos. Los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad en el tramo de edad de 15 a 24 años. De ahí la importancia de adoptar las siguientes medidas:


. Integrar la formación vial en toda la etapa de enseñanza y aprendizaje de los jóvenes, esto es, dotarle de un carácter continuado.

. Implicar en dicha formación a los padres, a los profesores, a los agentes de policía y, en definitiva, a todas las Administraciones Públicas.


. Concienciar a la gente, haciendo hincapié en los adolescentes, de los peligros asociados a conducir bajo los efectos del alcohol y/o las drogas.


. Incrementar la exigencia de las pruebas físico/psíquicas de todos los conductores, especialmente de los de la tercera edad (más de 64 años), que representan el 29 % de los fallecidos en siniestros viarios. La renovación del carné de conducir no debe ser un mero trámite. Es preciso asegurarse de que el interesado aún posee las capacidades necesarias para circular por las vías públicas.


Por su parte, el carné por puntos se ha consolidado como una medida que sirve, no sólo para sensibilizar a los conductores, sino también para reeducarles cuando han incurrido en un comportamiento inapropiado, delictivo o no.
Ilícitos cometidos por profesionales relacionados, de una u otra manera, con la circulación


Se detiene la Memoria en analizar algunas conductas delictivas conexas con la circulación. Entre ellas podríamos destacar: la falsificación del carné de conducir o del resultado de los exámenes médicos; las exploraciones que no son practicadas por los médicos acreditados, sino por empleados sin la debida cualificación; las falsificación de las pruebas relativas a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), haciendo pasar por aptos para la circulación vehículos que se encuentran en malas condiciones, etc…



Se trata de delitos que, sin cometerse al conducir un vehículo, generan consecuencias negativas en la circulación: personas sin las aptitudes necesarias para conducir, vehículos en mal estado o, incluso, conductores que no han superado las pruebas obligatorias para obtener el carné. Todo ello supone un incremento del riesgo y el peligro inherentes a la conducción.


Reformas legales


Dos modificaciones legislativas atraen el interés de la Fiscalía en la Memoria que estamos comentando: de un lado, la supresión de las faltas del Código Penal (operada en julio de 2015) conlleva la eliminación de dicho ámbito de las imprudencias leves, cuyo enjuiciamiento quedará relegado a la jurisdicción civil; del otro, el 1 de enero de 2016 entrará en vigor el nuevo baremo de indemnizaciones por accidentes de tráfico.


Centrándonos en esta segunda reforma, el baremo de la Ley de responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor va a sufrir importantes modificaciones. Hay que tener en cuenta, además, que no se actualiza desde el año 2014. Sin embargo, frente a dicha renovación del sistema indemnizatorio la Fiscalía tiene algunas cosas que decir.



Sostiene que no se han tenido en cuenta sus objeciones al Proyecto de Ley que le presentó el Gobierno, critican la celeridad que se le dio a su aprobación y considera que ha primado la opinión de algún sector implicado directamente en la causa -las aseguradoras- sobre los criterios del Consejo General del Poder Judicial y de la propia Fiscalía.
En la Memoria se afirma que corre peligro el equilibrio alcanzado en el complejo proceso de indemnización a las víctimas de accidentes de tráfico, pues hasta ahora se había conseguido que las indemnizaciones fueran justas (en la medida de lo posible) y que se pagaran con relativa rapidez. Tampoco olvida a las personas que, debido a la crisis económica, se encuentran en situación de exclusión social ni de aquellas que por culpa de una condena pueden perder el trabajo del que depende toda su familia.


Algunos datos estadísticos


Sin perjuicio de alguna variación estadística posterior a la publicación de la Memoria, en el año 2014 fallecieron en España 1.131 personas en accidentes de tráfico, frente a las 1.134 del año anterior. Hay que tener en cuenta que se incrementaron los desplazamientos por carretera de largo recorrido, alcanzando un total de 359.789.623.
En cuanto a los delitos, desde el año 2011 se observa una disminución de los asuntos incoados (140.650 en 2011, 118.186 en 2012, 114.854 en 2013 y 108.843 en 2014), incrementándose, por otra parte, el número de sentencias recaídas.



De los conductores fallecidos en accidentes de tráfico a lo largo del año 2014 (614), el 39,09 % dio positivo por alcohol y/o drogas, un 4 % menos que en 2013. Y de los que dieron positivo el 77,63 % lo hicieron con una tasa de alcohol superior a 1,2 g/L. El aumento de los resultados positivos pos drogas está directamente relacionado con el incremento de las pruebas realizadas para su detección: frente a las 4.563 que se hicieron en 2013, en el año 2014 alcanzaron las 29.643.


Para terminar, lamenta la Fiscalía la imposibilidad de ofrecer datos estadísticos fiables sobre los ingresos en prisión por delitos relacionados con la seguridad vial. Sigue trabajando estrechamente con las Instituciones penitenciarias para corregir esta desafortunada falta de coordinación.

Abogados Portaley.com Abogados Portaley.com
Expertos en Nuevas Tecnologías y Penal
La Audiencia Provincial de Madrid analiza, dentro de un procedimiento por un delito contra la seguridad vial, dónde se encuentra el límite para que la conducción temeraria se transforme de infracción administrativa en delito.

La conducción temeraria, entendida como aquella que implica un desprecio manifiesto contra las reglas de la circulación y la seguridad del tráfico rodado, constituye en principio una infracción de carácter administrativo. Sin embargo, cuando la conducta del infractor ponga, además, en riesgo la vida o la integridad física de otros usuarios de la vía (otros conductores, pasajeros o peatones), los hechos se tipificarán como delito, con el consiguiente agravamiento de las sanciones a imponer, pues éstas adquirirán la condición de penas.

El límite existente, por lo tanto, entre el delito y la infracción de la normativa administrativa circulatoria constituyó el aspecto central del procedimiento que se pasa a exponer. El 28 de diciembre de 2009 un individuo, contra el que había una orden de detención policial en el marco de la investigación de un delito, fue identificado por una dotación policial mientras conducía por las calles de Madrid. En ese momento se inició una breve persecución que finalizó con la evasión del sospechoso.

A partir de la matrícula del vehículo se pudo dar con el evadido, que fue juzgado por un delito contra la seguridad vial: conducción temeraria. El Juzgado de lo Penal nº 3 de Madrid le consideró culpable, por lo que le impuso las penas de 3 meses y 1 día de prisión y 6 meses y 1 día de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores (concurría la circunstancia atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas).

El condenado recurrió la sentencia en apelación. Los autos llegaron, respetando las normas del reparto de asuntos, a la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Madrid, constituida en aquel momento por los Ilustrísimos Magistrados D. Alberto Molinari López-Recuero, D. Alejandro María Benito López y D. Carlos Águeda Holgueras.

El recurso pretendía la absolución del recurrente. Según él, los cristales del vehículo en el que presuntamente circulaba estaban tintados, de manera que los agentes difícilmente pudieron identificar al conductor. Éstos, por su parte, mostraron total seguridad en el juicio en el sentido de afirmar que era el acusado quien conducía el vehículo que se dio a la fuga, al que conocían por ser un delincuente habitual de la zona.

Los Magistrados respetaron el testimonio de los policías. Sin embargo, llevaron a cabo un análisis detallado del límite que existe entre la infracción administrativa de conducción temeraria y el delito del mismo tenor. Para condenar por este último se requiere un peligro efectivo para otros usuarios de la vía, peligro que no se llegó a producir en el caso enjuiciado. Así se podía deducir, al menos, de las declaraciones de los agentes: sólo se había saltado dos semáforos en rojo, superado la velocidad máxima permitida y zigzagueado entre otros vehículos.

En conclusión, la conducta del sospechoso no podía considerarse delictiva. Eso suponía que la sentencia recurrida tenía que ser revocada, absolviendo al acusado de responsabilidad criminal por los hechos que se le habían imputado.

Publicidad

Especialistas en Abogados - Delitos contra la seguridad vial recomendados

Publicidad
-




¿Tiénes dudas legales?
Click aquí para plantear tu pregunta